Deshidratación

Síntomas: Tirantez, picor e incluso descamación. El pelo se muestra áspero, mate y tiene puntas partidas.

Qué le ocurre al cuero cabelludo: Le falta la grasa suficiente para que se cree la película hidrolipídica, mezcla de sebo y sudor, que es la encargada de mantener piel y cabello flexibles, suaves y protegidos. Puede ser porque de por sí sea seco y no fabrique bastantes. O puede ser  algo puntual, es decir, que sí la fabrique pero que las agresiones lo hayan  desestructurado en tal medida que no sea capaz de retener la hidratación . Un ejemplo de esto último son las consecuencias del exceso de sol tras las vacaciones.

Solución: En ambos casos, el remedio pasa por aportarle no sólo el agua que le falta , sino también lípidos que , como las ceramidas, mantengan las células cutáneas bien cohesionadas y ayuden a formar un escudo con el que retener la humedad. De esta labor se encargan los tratamientos nutritivos. Si se aprecian daños en la piel o cabello, debes fijarte en que dichos tratamientos contengan también ingredientes regenerantes y reestructurantes, como son las proteínas de seda, el germen de trigo, los aminoácidos…Éstos elementos “rellenarán” los huecos que ha dejado la materia destruida, fortaleciendo piel y cabello.

Consejo: Cuidado con las dietas severas. Aunque reduzcas la ingesta de grasas, no la restrinjas por completo: los ácidos grasos procedentes del pescado, por ejemplo, son muy beneficiosos y te ayudan a mantener la piel y cabello nutridos, flexibles y en perfectas condiciones.

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